
Dicho informe se basa principalmente en el análisis de datos obtenidos a nivel internacional sobre las incautaciones aduaneras realizadas de productos falsificados.
Mientras que los productos originales tienen que cumplir ciertos estándares, determinados requisitos de seguridad y garantizar cadenas de suministro legítimas, lo que certifica que los mismos no sean perjudiciales para los consumidores; los productos falsificados, normalmente de inferior calidad, no cumplen con la normativa establecida y, por tanto, pueden acarrear graves riesgos para la salud (alimentos o medicamentos falsificados), para la seguridad (piezas de repuesto de automóviles falsificadas) y el medio ambiente (productos químicos falsificados).
Falsificaciones en el comercio online
Según este nuevo informe, ha aumentado el comercio online de falsificaciones, debido al cambio de tendencia a la hora de adquirir productos, derivada de, entre otros factores, la pandemia de la COVID-19. De hecho, subraya que las ventas online representan ya el 60 % de las incautaciones mundiales, que tienen principalmente por destino la Unión Europea.
Consecuencia de la COVID-19 también es que hayan aparecido en el comercio otros productos falsificados relacionados con la salud, tales como medicamentos, kits de prueba, equipos de protección individual EPIs o pesticidas; que se unen a la lista de productos falsificados más habituales y peligrosos, como son los relativos a alimentación, cosmética, perfumería, juguetes, ropa o recambios de automóviles.
Los países de origen de los productos falsificados son China (55%) y, en segundo plano, Hong Kong (19%) y Turquía (9%).
España es el quinto país en el que se realizan más incautaciones aduaneras de productos falsificados que entrañan más riesgo para la salud y seguridad de los consumidores, que tienen como destino la UE (únicamente superada por Alemania, Bélgica, Dinamarca e Italia).
Para ver la información publicada por la EUIPO, pinche aquí.